Manzanilla para el embarazo

Las opiniones acerca del uso de la Manzanilla durante el embarazo están muy divididas: Mientras algunos afirman que no se debería consumir durante los primeros tres meses del embarazo, otros aclaman sus cualidades sedantes y antiinflamatorias, que aportan muchos beneficios a los procesos digestivos, aliviando nauseas, ardores y diarreas.

La primera afirmación es válida y, efectivamente, debería evitarse el consumo interno de manzanilla en infusiones durante los primeros tres meses del embarazo. Pero esto no se debe a que produzca daños en el feto, como ya se ha descartado a partir de diversos estudios; sino porque las propiedades de esta hierba podrían relajar el útero y producir un aborto espontáneo.

Uso de la manzanilla durante el embarazo

Pasados estos tres meses, no hay ningún impedimento para aprovechar las cualidades de esta hierba. Sin embargo, es absolutamente aconsejable consultar con un médico antes de correr cualquier riesgo. Una taza caliente de té de manzanilla ayudará a aliviar las náuseas, los dolores de estómago, la diarrea y el malestar estomacal, tan común en las embarazadas.

Lo más recomendable quizá sea aprovechar los beneficios de esta planta mediante aplicaciones externas. El aceite esencial de manzanilla puede ser utilizado para realizar masajes en los pies y la espalda, o alrededor de las sienes para promover un buen dormir. Unas gotas de aceite esencial de manzanilla vertidas en el agua durante un baño de inmersión pueden resultar muy relajantes. El stress, los dolores y la hinchazón en los pies serán reducidos por sus cualidades como sedante y antininflamatorio.