Aplicaciones de la manzanilla

La manzanilla es una hierba con muchísimos usos muy beneficiosos en la medicina naturista.

Esta planta, que produce una flor muy parecida a la margarita con un aroma muy característico que le han dado amplio espacio en el mundo de los perfumes y las terapias aromáticas, sirve también para contrarrestar problemas gástricos y evitar espasmos estomacales, desinflamar la garganta, las encías y los músculos, combatir dolores cicatriza, curar y desinfectar las heridas y relajar los nervios y bajar los niveles de tensión.

Aplicar la manzanilla como medicina

Con 50 gramos de manzanilla hervidas en un litro de agua durante 5 minutos y endulzada con miel de abeja se puede preparar la clásica infusión del té de manzanilla para combatir dolores de cabeza, o dolores de estómago, diarreas y gases; así como para relajar los nervios y aprovechar su efecto sedante. En el caso de los problemas estomacales, es conveniente tomar una taza después de cada comida.

La manzanilla seca y pulverizada puede aplicarse sobre las heridas para aprovechar sus cualidades cicatrizantes, antisépticas, antibacterianas y antivirales. También puede hervirse y aplicarse sobre la zona afectada, luego de lo cual, en ambos casos, deberemos enjuagar con agua abundante.

manzanilla seca para su aplicación medicinal

Para tratar herpes o inflamaciones, se pueden hervir 100 gramos de manzanilla durante 15 minutos, y enjuagar las zonas afectadas con la infusión. Se sugiere utilizar para esto un algodón humedecido. La inflamación de colon puede tratarse con esta misma fórmula, pero sustituyendo el agua por vino blanco -sin hervir- y tomando dos cucharadas diarias.

No es recomendable beber infusiones preparadas con manzanilla durante los tres primeros meses del embarazo, ya que podría resultar abortivo.